Gracias por darme todo. ¿Por qué no me diste nunca nada? Gracias
por quererme. Pero… jamás me has querido como yo a ti, ¿sabes?
“¿Quién tiene que quererte?” Me preguntó una voz ajena.
“¿Qué necesitas para dejar de llorar?” “¿Qué es lo que más
te preocupa?”
No lo sé. No lo sé. No lo sé. Solo quiero que pase todo. Pero
a la vez, quiero que se quede para siempre. Siempre conmigo. Pues… si tengo
esto, al menos tendré algo, ¿no crees? ¿Algún día me quedaré sin nada? No creo,
siempre me tendré a mí. ¿A qué parte de mí tendré? ¿A mi mejor amiga o a mi
peor enemiga? Te necesito. A ti. Mi mejor amiga. ¿Fiel? Nunca has sido fiel.
Nadie nunca ha sido fiel. ¿NADIE? ¡Nadie es nosotros!
No sé lo que escribo, ni lo que digo, ni lo que hago. ¿A
caso tú sí?
¿A CASO TÚ NO ME ENTIENDES?
No hay comentarios:
Publicar un comentario